miércoles, 13 de octubre de 2010

Baby-led weaning o alimentación complementaria “a demanda”

Cualquiera que haya leído algunos libros sobre lactancia materna o que haya navegado por webs y foros sobre lactancia y crianza con apego, seguro que ha oído mencionar alguna vez el término inglés “baby-led weaning”. Es una expresión difícil de traducir, porque usa un concepto (weaning) que puede resultar equívoco en español…

Veamos: “Baby” es bebé, “Led” es el pasado de “Lead”, verbo que significa guiar, liderar, y “weaning”, normalmente se traduce como destete, pero no en el sentido de dejar la teta sino de dejar la lactancia exclusiva para comenzar a introducir alimentos sólidos. ¿Cómo traducir este concepto al español?

Algunas expresiones que se han propuesto son:
“alimentación autorregulada”
“alimentación autorregulada por el bebé”
“destete dirigido por el niño” (la más literal)

A ver quién es el guapo que le quita los macarrones
y se los cambia por un puré.
Alimentación complementaria a demanda
A mí, personalmente y después de haber estudiado más o menos el tema, me gusta la traducción de “Introducción de los sólidos a demanda” o “alimentación complementaria a demanda”… Sobre todo me gusta la segunda porque sigue con la filosofía de la “lactancia a demanda” y usa el término “alimentación complementaria” que es el más extendido hoy en día en España para hablar de la diversificación de las fuentes de alimentación del bebé a partir de los seis meses, dejando claro que cualquier alimento es complementario a la fuente principal, que sigue siendo la leche.

Lo que me gusta
Después de haber probado los dos métodos de introducción de la alimentación complementaria (los consabidos purés y papillas con mi hijo mayor y el baby-led weaning (BLW) con mi pequeña), enumeraré las ventajas que yo le veo a la alimentación complementaria a demanda:

- Es más respetuosa con el bebé, tanto en lo concerniente a su ritmo de desarrollo como en lo referido a sus propios gustos personales.

- Es más cómodo ya que no hay que comprar ni planificar alimentos especiales para el bebé, que comparte –siguiendo unas normas de seguridad básicas- los alimentos de la mesa familiar.

Verduras variadas para irle poniendo
en la bandeja de la trona.
- Concibe la alimentación complementaria como un aprendizaje, por lo que no “invita” a sustituir las tomas de leche por comida. Más bien al contrario, la filosofía es permitir que el bebé juegue y aprenda todo lo que quiera con los alimentos, porque para quitarse el hambre y nutrirse, ya tiene la teta.

- Se basa en la capacidad del bebé para autorregularse. Al igual que con la lactancia materna a demanda, que permite al bebé controlar cuando quiere calmar la sed o prefiere hacer una comida más completa, el BLW confía en el criterio del niño a la hora de elegir qué alimentos prefiere, en qué cantidad, en qué orden, cuánto tiempo va a emplear para comerlo, etc. De este modo, permitimos que el bebé desarrolle sus mecanismos de control de la saciedad y evitamos que coman en exceso, disminuyendo así la probabilidad de futuras enfermedades, como obesidad o diabetes.

- No se separan los alimentos por comidas (cereales en el desayuno y en la cena, fruta en la merienda y verduras y carne/pescado en la comida), sino que el bebé tiene a su disposición casi todos los grupos de alimentos en una sola comida, igual que los niños mayores y los adultos. De este modo, se combinan y aprovechan mejor los nutrientes… Por ejemplo, la carne tiene hierro, que se absorbe mejor en presencia de vitamina C, por lo que si añadimos algo de fruta al final de la comida, nos estaremos asegurando de que el contenido en hierro de la carne será más aprovechado.
Ensalada al estilo BLW:
palitos de pepino y rodajas de tomate.
- Permite incluir al niño en las comidas familiares, por lo que no sólo aprende sobre la comida y los alimentos, sino sobre la hora de comer como un momento para charlar, relacionarse, disfrutar de la compañía del resto de la familia, etc.

- Al igual que con la lactancia materna, el bebé come lo que quiere sin importar la cantidad. Es muy difícil medir lo que come un niño así, porque unos trozos los tira, otros se le quedan en el babero, otros se los come, coge trozos del plato de la mamá, del papá o de cualquier otro miembro de la familia, etc. El único medidor de que ha comido lo suficiente es su propia satisfacción.

Lo que no me gusta
Básicamente veo dos desventajas a este método.
1 – Tener que dar explicaciones a todo el mundo que me pregunta si la nena ya toma purés, cuánta cantidad se toma, etc.

2 – Limpiar la mesa, la trona, el suelo, su ropa y alrededores después de la comida… Porque es un método un tanto guarro… Aunque hay que reconocer que la combinación de cucharadas de puré con manotazos, pedorretas, soplidos y demás de un bebé también tiene gran capacidad de convertir suelos y paredes en gotelé viviente.

Pero, ¿en qué consiste?
Pues, a grandes rasgos, el BLW consiste en pasar de los purés y papillas y ofrecer al bebé directamente los alimentos sólidos… lo que no implica que le pongamos un plato de cocido delante y le dejemos hacer.
Se trata de ir introduciendo la comida como un juego, adaptando las formas de los trozos que se le ofrecen para que las pueda agarrar con la mano y manejarlas por si mismo, permitiéndole desarrollar las distintas habilidades que necesitará para comer (coordinación ojo-mano, masticación, deglución, pinza, etc.), respetando sus gustos y preferencias personales e incluyéndole en los hábitos y rutinas familiares a la hora de la comida.

Segundos o terceros hijos
Comiendo sus "arbolitos" de brócoli.
El término Baby-Led Weaning fue acuñado por Gill Rapley, matrona y enfermera pediátrica (health visitor) británica y madre de tres hijos… Pero el método en si mismo es antiguo y muchas madres reconocen haberlo practicado sin necesidad de haberle puesto nombre. Personalmente, estoy convencida de que así es como se comenzaba a alimentar a los bebés antiguamente, cuando no había médicos que recomendaran los purés y lo que debía contener cada uno… El bebé comenzaba a alcanzar algunos pedazos de pan, de comida, de la mesa y jugaba con ellos, se los llevaba a la boca y, finalmente, descubría que se podían comer.

La mayoría de los testimonios y experiencias que he leído y escuchado sobre BLW (sea llamado o no así por sus practicantes) son de madres y padres que ya tienen dos o tres hijos y que, con el segundo o con el tercero, descubren que de este modo evitan algunos problemas que tuvieron en la alimentación del primero y que es más fácil y sencillo organizar las comidas para toda la familia… No olvidemos que cuando tenemos el primer hijo todo es un mundo y todo esfuerzo nos parece poco, pero, cuando llega el segundo, normalmente la falta de tiempo nos hace optar por soluciones más prácticas, sencillas y más naturales… y también (¿por qué no?) más beneficiosas.

Industria alimentaria
Retomando la idea que exponía antes de que estoy convencida de que así era como se ha hecho durante toda la vida,… Me viene a la cabeza también el ejemplo de la lactancia artificial… Y es que, si hemos vivido una generación perdida con la lactancia materna, también parece que hemos perdido la pista de cómo se iniciaba a los niños en la alimentación adulta antiguamente…

La leche de fórmula seguro que ha tenido mucho que ver en la historia de los purés infantiles. Más que nada, porque precisamente se iniciaba la alimentación complementaria con más premura para tratar de paliar las carencias nutricionales de las fórmulas… Pero, poco a poco, ha ido quedando un poso de que los purés son buenos, de que así el niño se lo come todo, que es más fácil dárselo, que admiten más cantidad, que son muy sanos porque tienen muchos tipos de verduras, la madre puede medir lo que el niño ha tomado en cada comida, etc.

Así, la comida es uno de los momentos más divertidos del día.
Y nadie habla de la incomodidad y trabajo extra que supone andar cocinando y triturando para una sola personita… que para eso somos madres sacrificadas… y si no queremos serlo pues ya están ahí Nutribén, Nestlé, Hero y el resto de marcas para echarnos un cable con sus cereales superenriquecidos, sus potitos variados y completos y sus papillas de frutas… ¡¡¡Vamos, qué hasta natillas y yogures hay que comprarles!!! Pagándolos a precio de oro porque tienen una imagen de un radiante bebé en la etiqueta.

Yo, con mi primer hijo, recurría muchas veces a las papillas de frutas cuando quería salir por ahí. Ahora me resulta mucho más cómodo llevar un plátano o una pera o unas galletas o un colín o un cuscurro de pan (lo que pille por casa), meterlo en la mochila de los nenes y tirar para el parque sin preocuparme de nada más… Y si se me olvida, seguro que hay una tienda cerca donde poder comprar algo saludable sin tener que recurrir a comida procesada y enlatada.

Menú infantil
Para terminar, reproduciré una frase que de Gill Rapley en un encuentro virtual sobre el BLW: “Muchas veces sueño con todos estos bebés creciendo y protestando enérgicamente cuando salen a comer con sus padres y los camareros les ofrecen el menú infantil”.

Avance: para los próximos días, y con el permiso de la autora, estoy preparando la traducción de un par de documentos que vendrán muy bien a todas las mamás que quieran iniciar a sus hijos en el maravilloso mundo de la comida, siguiendo esta filosofía.
Mientras tanto, os dejo unos enlaces con más información al respecto:

Información sobre Baby-led Weaning en inglés

Información sobre Baby-led Weaning en español:

12 comentarios:

  1. Cualquiera que haya leído algunos libros sobre lactancia materna o que haya navegado por webs y foros sobre lactancia y crianza con apego, seguro que ha oído mencionar alguna vez el término inglés “baby-led weaning”. Es una expresión difícil de traducir, porque usa un concepto (weaning) que puede resultar equívoco en español…

    Veamos: “Baby” es bebé, “Led” es el pasado de “Lead”, verbo que significa guiar, liderar, y “weaning”, normalmente se traduce como destete, pero no en el sentido de dejar la teta sino de dejar la lactancia exclusiva para comenzar a introducir alimentos sólidos. ¿Cómo traducir este concepto al español?

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  2. Yo lo practique con mi primer hijo sin saberlo...con cinco meses y medio se abalanzo sobre mi pera y fue dandole vueltas el solito hasta que se la zampo entera. Era una pera super madurita y dulce y le tuvo que saber deliciosa porque lo hizo muchas veces mas! Con un añito, a la pisci le bajaba con un platano y el a mordiscos se lo comia solito! Mucho mas comodo que darle pures!

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  3. Gracias!!!!! Andaba buscando información porque mi beba de 4 meses parece desear cuando nos ve comer a su papá y a mí, mira la comida, se tira hacia adelante y hace ruiditos con la lengua como si saboreara!!!! Hasta ahora venimos con lactancia materna a demanda y no me imaginaba como pasar a los sólidos... y ya las preguntas de la gente y bla bla...
    Ya mismo sigo tus enlaces, Gracias !!!!! Luego te cuento cómo fue!

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  4. Yo he vivido en Inglaterra durante un año y allí se hace un poco eso. En España las comidas para los niños son un aburrimiento y si por los pediatras fuera se tirarían con los purés hasta los 18. Allí, te recomiendan darles de todo desde los 6 meses y desde los 7 se práctica lo que llaman el finger foods, o sea, que los niños vayan comiendo con sus propias manitas y aprendan a masticar. La verdad es que las comidas son mucho más divertidas, y yo creo que los niños aprenden a comer mejor, ya que no todo es puerro, patata, zanahoria y judía verde (qué rollazo, por Dios).
    Aquí hay mucho miedo a los atragantamientos y la verdad es que los peques se apañan genial con las encías. Al mío le ha salido un diente por fin con 13 meses pero vamos, desde los 7 come cosas sólidas sin ningún problema

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  5. Pues sí, anónimo, tienes razón... A mi nena le acerco una cucharada de puré y me vuelve la cara, pero no hay patata o zanahoria entera que se le resista :D

    Me encanta el término finger foods... NO sé cómo se traduciría, pero sí que muchas madres prefieren alimentar al nene con cuchara a dejar que se manche o lo ponga todo perdido comiendo con las manos :P

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  6. Voy a seguirte!! mi nene de 7 meses y medio come a trozos el plátano, pera, naranja, pan, galletas, jamón de pavo, trozos de pollo y hoy le hice una hamburhuesa y le encantó!! la gente me ve como una loca y no se creen que "ponga en riesgo" a mi bebé así, pero me da igual, ya veremos en 6 meses que mi bebé coma de todo y el resto se niegue a masticar! jajaja

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  7. Genial, con 7 meses y medio tu nene está hecho un campeón... mi beba no comía todo eso ni de lejos. Sigue así, lo estás haciendo genial.

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  8. Enhorabuena por publicar tanta informacion. Yo he seguido el metodo sin casi leer nada. Mi hijo tiene 19 meses y come de todo el solito. La gente que antes me ponia cara de no enteder nada ahora se asombra de como come el peque. Ademas propongo dejarles meter mano a los peques en la cocina (con cuidado, claro esta) pero que ayuden en la preparacion de los alimentos. Les encanta, les enseña y se sienten que forman parte de todo el proceso.
    Un saludo

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  9. Selenita, sí, es cierto que ahora los niños están en una etapa en la que todo el mundo se asombra... Primero te critican y luego te alaban... Por eso hay que saber pasar del tema y poner en cuarentena muchas de las críticas y consejos que nos dan cuando nos salimos de los lugares comunes en esto de la alimetnación complementaria.

    Tienes razón en cuanto a lo de la cocina. A mis niños les encanta manosear la masa y hacer galletas todos juntos.

    Un saludo.

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  10. Hay muchas maneras de hacer las cosas, ni todo es blanco ni todo es negro y creo que tan importante es el método como el resultado final que, si más o menos es el mismo, no hace falta apuntarse a ninguna religión con precioso nombre en inglés. Me parece bien dar trozos de comida siempre que sean cosas seguras y yo también lo he hecho, pero no me parece ningún crimen dar purés y las que los hemos dado no todas hemos sido víctimas de las multinacionales.

    Auro

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  11. Hola Auro:

    No, no todo es blanco ni negro... Si has leído mi post con atención podrás recordar que yo digo que a mi primer hijo le di purés y con mi segundo bebé, lo primero es que los rechazaba y lo segundo es que quería buscar una alternativa.

    Sí, es importante el método y el resultado final, pero yo soy una firme defensora del principio de que "el fin no justifica los medios" y por mucho que el resultado final sea el mismo (una comida completa y equilibrada) sufro mucho cuando veo a cualquier persona obligar a un niño a terminar el plato (ya sea de puré o de garbanzos).

    Yo no criminalizo los purés, por favor, repasa con atención lo que has leído. Si a ti te parece estupendo ofrecérselos a tu hijo y tienes tiempo para preparárselos y a él le gustan, pues estupendo. Si prefieres comprárselos de bote, pues estupendo también. Sobre ese tipo de introducción de la alimentación hay mucha información escrita (y mucha de ella contradictoria, por cierto).

    Yo solo he expuesto un método alternativo de introducción de la alimentación complementaria, que es el que yo he usado y me ha funcionado. Al que busque información y le apetezca seguirlo, estupendo... Al que le parezca una tontería, pues también...

    Pero me ofende que me dejes un comentario como si yo hubiera expuesto una religión o hubiera negado todas las alternativas o no hubiera reconocido yo misma haberle dado purés a mi hijo mayor... Precisamente porque conozco los dos métodos, creo que puedo hablar con propiedad...

    Y, en cuanto a la seguridad, creo que hay mucho más que debatir que si se le ofrece comida en purés o en trozos, ya que el índice de atragantamiento es mayor con los purés que cuando al niño se le deja controlar la comida... Pero ese es tema para otros debates.

    Por cierto, cito a la autora y el nombre de su método porque mucha gente suele buscar por ese término y para dejar constancia de que esto no me lo he inventado yo y que igual que a ti tu enfermero pediátrico te propone comenzar la alimentación con purés, hay otros profesionales sanitarios que proponen alternativas diferentes...

    En cualquier caso, gracias por dejar constancia de tu opinión al respecto. Un saludo.

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  12. Hola mi bebé tiene 5 meses y medio, 2 piños afilados (con eso de que están sin estrenar...) y se sienta como una reina el tiempo que quiera!

    Dentro de unos dias iré al pediatra a la revisión de los 6 meses! y hasta ahora hemos estado disfrutando de una lactancia a demanda preciosa! y super bien llevada por ambas partes!

    Ahora tengo un montón de dudas sobre cómo ir introduciendo los alimentos...y aunque sin nombre, ya conocia el método expuesto...

    Estaré de excedencia hasta que la niña tenga 15 meses así que tiene el tiempo que necesite para ir experimentando con la comida poco a poco...

    pero me llegan "instrucciones" contrarias...y tengo un lío...sobre todo por el tipo de alimentos que hay que ir introduciendo primero...que si frutas, verduras cereales...q sin gluten con gluten.....

    q es importante seguir un orden para que el estómago e intestinos tengan las encimas necesarias para el siguiente grupo de alimentos....que si hay que introducir lo antes posible cereales para evitar problemas (como ser celiaca....)
    vamos, que la batidora la tengo en mi cabeza....hay algún sitio en el que encontrar info sobre el orden de alimentos (xq luego te vienen con verdura si, pero sin hoja?) jiji

    gracias! (y gracias a Esme de SIRIÑADAS por darme este link)

    selva

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